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El Ser del Buzo

 

Crónicas y recopilación de relatos

Alberto Luis AQUINO

Instructor Internacional de Buceo

ACUC, CMAS

 

 

Cuantas cosas encerradas en tan solo cuatro letras, la simple palabra B U Z O nos habla de aventuras, de lugares paradisíacos y bellísimas aguas, nos habla de atardeceres, de alegrías y tristezas... nos habla de mares y tesoros... Bucear nos sugiere explorar surgidos y visitar en cada inmersión fantásticos lugares que son parte de un mismo mundo.

 

Solo un buzo puede comprender con claridad "que es ser buzo", quienes nos ven, nos envidian, no pueden comprender con verdadera dimensión, que es un buzo, pues en sus mentes empiezan a forjarse historias sobre nosotros....y hemos de aceptar que hay algo de razón en ello.

 

 Un buzo es por naturaleza un ser especial, esta dotado de un espíritu de aventura. Es un ser afable que tiene la dureza de un mar tempestuoso y la ternura de un niño. Pero, tiene muchas cosas más, es un ser que vive en un mundo diferente al que conocen el resto de los mortales.....el buzo vive en su mundo acuático....el buzo vive y sueña con el buceo y aun sin estar en el agua tiene la capacidad de bucear entre delfines y cardúmenes con solo pensarlo.

 

Los vecinos los envidian, las mujeres los adoran y algunas se atreven a seguir su camino, los mayores los ignoran, sus hijos los admiran....y los mares los protegen.

 

Generalmente inician buceando en parejas y terminan buceando por siempre en grupos numerosos y se comportan en tierra firme como los pulpos, sus camuflajes se confunden con su entorno. Pueden aparecer como grandes ejecutivos, profesionales, mercaderes, pilotos, chóferes de autobuses, trabajadores industriales y en fin, adoptan cualquier apariencia que los hace ver como gente común hasta que el agua toca su piel... Es entonces que se transforman en seres acuáticos que comparten su mismo ideal, el GRAN AZUL.

 

Se les ve deambulando por las playas, en las discotecas, en los bares, acampando, limpiando equipos, en las hamacas bajo las sombras de los cocoteros o simplemente tirados al sol, pero en todos los casos, los delatara una sonrisa de satisfacción en sus rostros. Los buzos tienen todo igual que los humanos, ....menos el corazón, este es más grande, pues solo así pueden caber tantos amigos.

 

El buzo tiene la facultad de robar la atención de quienes lo rodean, tiene un toque de rudeza sobre sus hombros y la blandura de las esponjas en su alma. Tiene la cordura de un loco y la sinceridad del mentiroso, es tan imprevisible como los terremotos y sabe a ciencia cierta como programar su vida....por las próximas dos horas.

 

Al buzo le basta un instante para conocerlo y toda una vida no es suficiente para olvidarlo, tiene la capacidad de preocupar a los demás con sus buceos y se pregunta si vivir es motivo de preocupación.

 

Los buzos, han desarrollado un instinto especial para resolver situaciones difíciles y eso les da un aire de seguridad. Son responsables, amables, cariñosos, versátiles y toman decisiones generalmente adecuadas.

 

Viven en el presente, aunque a veces relatan cosas del pasado y tienen la facultad de hacer crecer los peces con cada relato, en especial los tiburones, hasta que estos no caben en la razón.

 

Son siempre fieles entre ellos, aun a costa de su propia vida y la palabra desunión no esta en su vocabulario. Saben, piensan y creen que su compañero de buceo no es un ser aparte, sino una extensión de su mismo cuerpo y lo cuidan más que a sus manos.

 

El buzo es un ser que ha sido ideado por el infinito universo de las profundidades del mar y está más allá de la comprensión de los humanos comunes, es un ser tan especial que inspira admiración y respeto...y en cada buceo tendrá nuevas experiencias que proyectará para siempre en su mente...como ecos de las profundidades...